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[[[CON LO QUE EL PASADO DEJÓ, CON LO QUE EL PRESENTE ME OTORGA, CON LO QUE DEL FUTURO ESPERO...]]]

jueves 1 de octubre de 2009

Primer Cuarto de Siglo.

"Érase una vez un hada que por poco olvida cómo se empieza a soñar."

Título largo para una historia particularmente corta. Hay un relato que escribí hace apenas unos días, en el que cuento de manera cronológica la llegada, estadía y partida de la persona que, hasta hoy, ha marcado como nadie mi vida. Y me doy tiempo para publicar estas letras pues estoy en el inicio de un nuevo año, hoy cumplo 25, cuarto de siglo lleno de aventuras, de fantasías que se esfumaron y de otras tantas que pude hacer realidad. Me han rodeado personas maravillosas, en entornos completamente distintos y de ahí un sin número de experiencias que me convierten en lo que ahora soy. Lo que algunos leen, lo que algunos conocen. Muchas satisfacciones conforman mi haber, anécdotas con las que he hecho reír a muchos en reuniones, en la oficina, en la escuela, en casa, con las que me he ganado nuevos amigos y muchos comentarios de “Solo a ti te pasa, Celina”, si, mucho de eso solo a mi me pasa.

Mario:

Cierro mi primer cuarto de siglo con tu historia, no por enferma ni por mal agradecida con la vida, es solo porque trato, día a día, de madurar y desprenderme de lo que no me trae beneficio alguno. Han pasado casi dos años desde que terminó todo, sabes mejor que nadie que lo nuestro no duró mucho, pero que fue tan bonito desde el principio, tan lleno de magia, tan lleno de todo. Hasta ahora, la historia más grande de amor que me ha tocado vivir. La escribí toda en no se cuántas páginas, no lo hice antes porque no podía, porque me quedaba estancada en el inicio y con solo recordar los detalles al redactar se me escapaba el llanto y botaba la hoja que no llegaba ni a la mitad. Pero insistí hasta que salió, pues me dijeron que la mejor terapia era contar lo que había pasado, pero sabía que mientras no la escribiera el avance sería mínimo. Lo hice entonces para liberarme, para sanar. Porque, bueno, tu ya no me recuerdas y es justo que yo deje de una vez por todas de pensarte. Hoy, en mi cumpleaños, hablo de ti, para ti, pero solo para por fin despedirme. Después de todo, más vale tarde ¿No crees? Si, claro que sigo preguntándome cómo estarás, lo motivos que tuvo Dios para que nuestros universos se cruzaran, los motivos que tuviste tu para invadirme si no pensabas quedarte, si no podías, si, tu sigues aquí pues si no, no estaría escribiéndote. Lo que cambió es el motivo, antes lo hacía para saberte, mendigando un par de palabritas, tal vez por fe, por creer en la diminuta esperanza de hacerte regresar, para que supieras que yo te esperaba y que obvio, seguía amándote. Hoy, hoy lo hago para exorcizarme, de la miel que el octubre aquel dejaste depositada entre mis labios, de las palabras que con tus ojos claros y llorosos clavaste en mis oídos, de las sales y suspiros con los que bañaste mi piel, misma que escasos días se cubrió con la tuya. Y lo más difícil, del amor que dejaste fecundado en mi corazón y que aún con tu partida repentina siguió creciendo. Un corazón, una piel, unos labios que con oídos cerrados buscaron muchas veces serle infiel a tu recuerdo. Sola, muchas veces seca, fría y por demás vacía. Extrañándote todo este tiempo aún cuando fue mínimo lo que estuviste aquí. Pero ahora no vengo a hablar de lo que te he necesitado, ya escribí 21 cartas al respecto, no sirve de nada reproducir los escenarios. Vengo ahora pues abrí una puerta nueva, camino sobre tierra fresca, en la que no veo tus huellas, donde no existieron, donde no te nombraré más, ni en mis historias, ni en mis recuerdos, donde no puedes ser más en mí lo que me impide ser yo misma.
Hace dos años hablabas conmigo desde una camilla por tus quemaduras, hacíamos planes mientras me deseabas un feliz cumpleaños, hace diez años me entallaban un vestido de quinceañera y mi corazón bailaba, hace veinticinco, mi mamá me abrazó por primera vez y segura estoy, de que en sus planes no estaba que yo le escribiera al pasado durante años. Deseó que yo fuera feliz y procurarte sabotea ese deseo. No, nunca supe porqué llegaste ni lo que buscabas, pero eso de que uno aprende de todo siempre lo tuve claro, por eso GRACIAS, de corazón un millón de gracias, por enseñarme a amar, a entregarme, a conocer mis extremos y por hacerme ver lo que se siente ser verdaderamente feliz.

Así fue, un amor de cuatro estaciones, de diez canciones, de dos fines de semana. Una historia empapada de miles de detalles que no olvidaré jamás. Que si aún lo amo… muy seguramente si, pero también aprendí que el amor es un derecho individual, que no garantiza que el sentimiento será recíproco, aprendí a desearle lo mejor y cuando supe que su vida seguía, que estaba bien y lleno de éxitos, entre tanta melancolía sentí gusto, felicidad, por saberle bien. Eso fue algo nuevo.

Pero bueno, todo este extenso texto no es para que piensen que estos casi dos años han estado perdidos, por el contrario, han sido los más reveladores de mi vida, en la búsqueda de la esencia que sentí perdida encontré un gran número de características importantes que me definen y me forman, poro a poro, idea a idea, letra a letra.

Ahora soy yo, festejando que lo soy hace 25 años, que nunca dejé de serlo por más perdida que me sentía, y con la fe de que lo que viene, superará por mucho lo que se fue.

Feliz cumpleaños al hada que creyó olvidar cómo se empieza a soñar, y descubrió que lejos de olvidar algo, solo se estaba viendo viva, despierta y feliz con ella misma y la realidad que la rodea.

Amigos…

¡SALUD!

martes 29 de septiembre de 2009

No olviden... a La Bicha ♪ ☺

¡Amigos! Una Cancioncita que me encanta, en sí el disco completo me fascinó... pero por hoy subo esta, para que no se olviden de mi... que de mi no se van =)





Chequen ahí las demás...

Pronto traeré novedades de esta Hada a la que no la dejan volar hasta acá sus responsabilidades terrenales...

¡Los quiero!
(De corazón y alas)

martes 8 de septiembre de 2009

Micromomentos.

Hay cuarenta personas a mi alrededor, un conferencista frente a mi que habla del éxito, de la actitud positiva, de descubrir en nosotros mismos capacidades que nos lleven al triunfo, al alcance de nuestras metas. Yo estoy distraída, pienso que el mundo es pequeño, pienso en la gran coincidencia de que el expositor sea de la misma ciudad donde vive el hombre que me hizo tan feliz y que al final solo me hizo llorar. Habla también de Edison, del que su biógrafo lo declaró muerto a los 50, pero su cuerpo pereció a los 84, pienso que no es tan raro, que hay en este mundo muchos muertos con responsabilidades inevitables, que yo no he muerto, pero si mataron algo en mí el Diciembre aquel, que si me concentro y elijo la actitud positiva de la que tanto habla puedo comenzar a creer que fue mejor así, que de haberse quedado más tiempo yo hubiera muerto completa.
Tengo el celular frente a mí, no sé qué espero exactamente, no es a él pues su regreso no es una opción, tal vez solo espero una fantasía, a mi amante, a ese con el que fue sencillo acordar no involucrar las ilusiones ni los sentimientos. Recuerdo que todo inició al descubrir que cuando uno provoca cierto tipo de situaciones, se crean micromomentos donde la mente se pone en blanco, donde solo existe ese instante, donde no hay pasado que añorar ni futuro por el cual preocuparse. Te desprendes y a la vez aterrizas, todo se concentra en sentir y dejar que el cuerpo fluya con total libertad.
Si, si lo que buscan es un motivo, es ese, ni es ausencia, ni soledad, ni exceso de libertad convertido en libertinaje, esos serían pretextos. El motor de todo esto son los segundos, minutos u horas que conforman la magia de ese todo. Por lo tanto, quiero que vengas y me des un poco de esa magia, no es por mi cumpleaños, es por el ahora, por las ganas de todo lo que envuelve la fantasía en la que llegas, en la que te conozco y sé por fin a qué sabes y descubrir lo que puedo despertar en ti. Pues a la par que te siento me descubro y me gustaré a medida que te sienta vibrar y disfrutarme. No estoy en busca de suspiros, más bien espero una que otra respiración profunda que delate todo lo que tu piel está sintiendo, pero de haberlos (suspiros), no renegaré de ellos, quiero que te sientas libre, nos tendremos muy poco tiempo como para limitarnos.
Pienso, entre tanto, que deberíamos escondernos para no ser interrumpidos. No habrá más plan que ese.
No, no es miedo, ni tengo cerrados la mente y el corazón, solo seamos realistas, amante mío, tú no puedes quedarte y yo no puedo dejar lo que ahora soy acá para partir tras de ti. Así que ven, disfrutémonos, o si quieres espera, iré yo y crearemos en tu contexto el mejor de los micromomentos, hasta que llegue otro que lo supere, y otro y otro más, para comprender al fin que disfrutando el presente hemos vivido plenamente.

viernes 14 de agosto de 2009

Cronica para Querer Morir

Ese fue el sentimiento constante desde el domingo a media noche hasta ayer...
Disculparan la ortografia, estoy desde la lap de mi prima, que tiene teclado "gringo" y que me limita.
Pues si, la historia corta es que despues de pasar uno de los mejores findes de mi vida me enferme y los doctores tardaron dias para decidir que tengo. Empece con 40 de fiebre, temblando de frio y hablando incoherencias que, por cierto, no recuerdo. Esa noche (la del domingo) fui a urgencias pero la doctora solo me inyecto un antigripal sin tomarme signos ni nada por el estilo, me mando a mi casa y poco falto para que convulsionara. Fue hasta el lunes a medio dia que mi cuerpo no dio para mas y me internaron, y hasta el martes a las siete de la mañana pudieron controlarme la fiebre. Dos horas mas tarde me dan de alta, llego a casa y en menos de una hora ya estaba internada de nuevo por los mismos sintomas. Me dolia todo y los doctores no podian asegurar que era una infeccion en la garganta ni le apostaban todo al dengue. Descartaron influenza y llegaron a pensar en una meningitis, querian hacerme una punsion lumbar y fue ahi cuando temble.
Al final, por una prueba me dan de alta con dengue, me sacaron sangre 3 dias seguidos para checar mis plaquetas y todavia ayer permaneci en silencio y a oscuras pues no podia abrir los ojos. Hoy fue mi primer dia "bien", con leves mareos pero con mejora notable.
Ahora estamos en espera de un cultivo de sangre que se me tomo el lunes, me incapacitaron toda la semana asi que el lunes vuelvo a mi trabajo.
Gracias a todos los que se enteraron y estuvieron pendientes, esta semana recibi muchas muestras de cariño, de cuidados y de apoyo. Gracias a Dios, a los doctores y a ustedes hay Celina para rato =).

miércoles 5 de agosto de 2009

Dos.

¡Gracias!

Miles de Gracias por estar aquí un año entero más...
Por estar conmigo.
Tengo millones de Cosas que decir.
Pronto... Lo Prometo.
CB.

lunes 29 de junio de 2009

Temí.

"... Y te busqué con miedo, de que tu mirada tuviera ese misterioso poder amnésico y me hiciera olvidar el daño, las lágrimas, el dolor. Temí de ti. de lo que eres capáz con tus palabras. Temí de mí, de lo débil que puedo ser ante tu presencia.
Entonces callé e irónicamente sonreí."
CB.

jueves 11 de junio de 2009

"El cielo se cubrió de Ángeles..." Escuché.

Si, fue extraño, que el cielo estuviera nublado y que nadie lo notara hasta que con plegarias elevaban la mirada buscando consuelo, otros una explicación que les permitiera entender y otros tantos un milagro, que los sacara de esa dolorosa incertidumbre. No es morbo ni amarillismos, solo quiero escribirlo pues es algo que viví y que de alguna manera quiero canalizar por medio de las letras que siempre me han liberado, deshacer el nudo que tengo en el estómago desde poco más de las tres de la tarde del quinto día de este mes. Viernes de luto para la ciudad que tanto quiero. Hasta este momento, en el que escribo, se reportan 44 nuevos ángeles en el cielo, mientras imagino una fiesta, como las que hay aquí cuando festejan los primeros cumpleaños, donde los niños juegan y comen dulces sin límites, donde sonríen pues son libres de hacer lo que en su rutina normalmente no se les permite. Ya no ha que preocuparse por las caries ni por el peligro al que se exponen al subirse a un resbaladero. Ahora solo hay sonrisas y mi Fe me permite pensar en un montón de criaturas jugando alrededor de Dios.

Mi amigo (quien trabaja en el Hospital donde yo laboré un año) y yo, nos encontrábamos en la oficina de Capacitación hablando sobre las Jornadas en las que había sido maestra de ceremonia ese día, comentábamos sobre la latente posibilidad de recuperar mi empleo, en ese momento oímos sirenas y pensamos que el alboroto se debía al arribo de un sicario baleado en el Blvd. Quiroga acaecido minutos antes. Ahí si, motivados por el morbo nos dirigimos a Urgencias para ver de cerca lo que imaginamos sería un pasillo lleno de Federales armados hasta los dientes, tal vez un poco de sangre en el piso por las heridas de los recién llegados, un par de mirones y nada más.

El año pasado, cuando trabajé en ese Hospital, en Urgencias precisamente, recibí muchos casos similares, así que la escena y el peligro que pudiera significar echar un vistazo no me daban miedo. Entramos por la puerta de atrás donde se encuentra la lavandería, antes de llegar a esa sala teníamos que atravesar todo el Hospital por el pasillo principal, justo ahí nos dimos cuenta que era algo mucho más grave que heridos por armas de fuego. La gente corría desesperada con caras llenas de angustia y en sus manos cargaban colchones pues las camillas no eran suficientes, no solo eran trabajadores, los familiares de los pacientes ya internados en los distintos servicios no dudaron en ayudar. Sin entender mucho corrimos hasta Ortopedia por más colchonetas, alguien habló de una explosión en una guardería del sur de la Ciudad, este nosocomio no cuenta con servicio de pediatría así que esperaba encontrar solo adultos heridos. Me quité los tacones para poder correr, mi amigo y yo llegamos por fin a Urgencias mientras nos recibía el característico aroma de este tipo de accidentes, levantamos la mirada y la escena parecía sacada de una película bélica. Había camillas por doquier con dos niños de no más de tres años cada una, sobre ellos un séquito de doctores en los que se les reflejaba en el rostro desesperación y angustia.
Es la primera vez que veo doctoras soltar el llanto durante su labor, no puedo contar con detalle, no aquí, el aspecto de los niños que atendían. Los que servimos a esta institución fuera del cuerpo médico y de enfermería nos sentíamos por demás impotentes e inútiles, nadie se estancó, hicimos lo que estaba en nuestras manos aún cuando no pudiéramos salvar una vida. Con solo vernos nos preguntábamos ‘¿Por qué?’, una Psicóloga, jefa de mi amigo, dice que en este tipo de tragedias no tenemos que preguntarnos eso sino ‘¿Para qué?’, para mí, ella fue un claro ejemplo de lo que un servidor público debe ser, desde el momento en el que se percata de lo acontecido comienza a actuar, organiza el pase de los familiares que desesperados rogaban por la oportunidad de entrar a la sala a buscar a su pequeño, consigue apoyo psiquiátrico para los papás que devastados salían tras haber encontrado a su hijo o hija sin vida o al borde de la muerte.

Sin duda fue de gran ayuda en la situación. El Arzobispo habla de los planes que tiene Dios para todos nosotros, soy Católica, creo en un poder divino que busca nuestro bien a pesar de que los seres humanos saboteamos constantemente nuestra felicidad. Sé que para aquellos que perdieron a un ser querido en esta tragedia esto no tiene sentido, solo nos queda pedir para que el consuelo llegue pronto a sus corazones.

Si, aún cuando gracias a Dios no perdí a nadie cercano, yo viví esta tragedia, temblé en medio del caos y contuve las lágrimas para ser en lo posible de utilidad, aunque mi obra se limitara a tomar datos, mojar una gasa con alcohol o guiar a alguien. Mi amigo y yo estuvimos ahí, nos dimos cuenta juntos de quién es quién en esta institución que tanto queremos, nos enojamos juntos por aquellos compañeros ignorantes que buscaban acercarse por morbo en vez de ayudar, que sacaban provecho de la situación o que se sentían víctimas solo por estar ahí, nos molestamos cuando los mandatarios (tanto el estatal como el municipal) llegaron y entraron solo a estorbar y a ser protagonistas de un drama que no les correspondía, pues su arribo no salvaría ni una vida. Mi amigo y yo llegamos juntos y juntos terminamos ese día sintiéndonos afortunados por vivir, por estar, por lo que tenemos.

Se suponía que este fin de semana seríamos noticia mundial por una taquiza que rompería record, pero no, una tragedia nos puso en boca, oídos y ojos del mundo entero. Comencemos ahora a encontrar esos Para qué, evitemos que esta situación se repita, exijamos la seguridad no solo en las guarderías sino en todas las instituciones que así lo ameriten.

Antes de culminar, quiero hacer una mención especial a todos aquellos héroes anónimos, al papá que tras sacar tres niños no pudo salvar a la suya, al ciudadano que tumbó la pared con su camioneta sin pensar en la lesión que esto le provocaría, a los bomberos y socorristas, a todos los ciudadanos que sin dudar entraron a la instalación a salvar la vida de un pequeño extraño exponiendo su propia integridad física. A todos los médicos que lucharon y que siguen en batalla para evitar que ascienda el número de muertes. Y a ti, que nos acompañas de lejos con tu oración para que nuestra ciudad se recupere, para que los niños hospitalizados salgan con bien y que los padres que perdieron a su bebé encuentren pronto la paz que su corazón necesita.

A todos, Gracias.